jueves, 5 de marzo de 2026

LA ESTRELLA EN EL BOLSILLO

 

LA ESTRELLA EN EL BOLSILLO

 

Es una tarde gris de enero y el cansancio me pesa en el cuerpo. Siento una punzada de tristeza mientras apoyo la frente en el frio cristal, observando como el viento zarandea las hojas de un lado a otro. Parecen bailar al son que la naturaleza les canta. Hoy el viento ha decidido ser malvado castigándolas y arrastrándolas lejos del lecho del jardín. De pronto en un momento de calma, el viento loco y enfurecido se detiene. Parecía que las hojas me gritaban desde el suelo que las cobijara. No pude quedarme tras el cristal. Salí al jardín con mi escoba y empecé a barrerlas.  Sentía como se arremolinaban a mi alrededor como si supieran que yo era su último refugio.

Las metí todas en un saco y las puse con cuidado al pie del árbol que un día vistieron con orgullo. Por fin descansaban todas tranquilas y juntas. Todas menos una que se coló en el bolsillo de mi abrigo.

Aquella noche fría y lluviosa, regresé a la ventana, miré y ya no quedaban hojas que barrer. Alcé la vista al cielo y el vacío y la oscuridad me sobrecogió. Ni una sola luz, ni un solo destello. Las estrellas habían desaparecido. Con el corazón encogido me pregunté:

-         ¿Habré barrido también las estrellas?

De pronto una voz frágil y dulce brotó desde el bolsillo de mi abrigo.

-         Estoy aquí – me dijo – lo barriste todo y lo que no, el viento se lo llevó. Se llevó incluso las estrellas.

Sentí un pequeño calor en el bolsillo.

-         Me cobijé contigo porque no quiero que estes sola. Guárdame cerca y no me dejes ir. Soy esa estrella que tanto brilla, la misma a la que miras cada noche, a la que hablas y en donde buscas difíciles respuestas. Hoy mi cielo es tu abrigo.

Allí guardé eternamente esa hoja seca, que yo sabía que era mi estrella. Nunca la dejé. Siempre me alumbró y siempre me dio su pequeño calor.

viernes, 25 de julio de 2025

EL TIEMPO Y YO.

 

EL TIEMPO Y YO

El tiempo me robó la niñez. Atrás quedó aquella etapa en que todo tenía un brillo suave, como de cuento.

Se  llevó mi juventud, ahora me miro al espejo y no encuentro a la que fui.

Me ha quitado la tersura de mi piel, y en su lugar han quedado huellas que no reconozco.

Se ha llevado la ligereza de mis piernas, que ya no corren, que ya no vuelan.

El tiempo me ha arrancado seres queridos y ahora camino tras sus pasos en silencio.

Apagó poco a poco el brillo de mis ojos, y con él, la inocencia de una juventud que se me escapó sin despedirse.

Pero también…

El tiempo me ha dado sabiduría. Ha pintado canas en mis cabellos como hilos de historia que me adornan con dignidad.

Me ha regalado una nueva familia, a la que amo con el alma y que le da sentido a mis días. Ha dejado arrugas en mi piel, testigos silenciosos de todo lo que he vivido.

El tiempo me ha dado cordura, y con ella la calma de entender lo que antes no comprendía.

Ahora el tiempo me susurra que aproveche lo que me queda. Que ame sin medida a quienes me aman. Que acompañe a quienes aún desean caminar conmigo. Que valore un amanecer silencioso, un viento suave que acaricie el alma, un atardecer encendido por rayos rojizos de sol.

El tiempo me dice que las pequeñas cosas importan, porque, al final, son pequeños momentos los que construyen los grandes recuerdos.

“Solo le pido al tiempo…tiempo, y que me permita conservar mi salud y mis recuerdos”.

 

 

 

 

MARÍA PÉREZ GARCÍA 24/7/2025

viernes, 8 de noviembre de 2024

¿UN AÑO MÁS O UN AÑO MENOS?, LA PREGUNTA.

 

¿Tengo un año más o un año menos? Esa es la pregunta que me hago yo cada mañana cuando me miro al espejo. Mi cabeza lleva un ritmo que mi cuerpo no acompaña. La mirada fresca que mi mente recuerda se enturbia con el vapor que empaña el espejo cada mañana. Paso un ligero paño y dejo una franja donde aparece mi rostro.

-       Eres tú si, no pongas esa expresión que se te acentúa mas la arruga de la frente.

-       Si, llevas razón.

Hoy es mi cumpleaños y quiero ponerme guapa. ¿Qué puedo hacer de especial? Ya, nada es como antes, ahora quiero que pase de puntillas sin hacer mucho ruido. Recuerdo el cumpleaños de los 18. ¡Que fiesta, ya era mayor de edad!! Iba hacer muchas cosas, me faltaba mundo. Pero todo pasó como suele ocurrir en la vida, con su ciclo y sus consecuencias.

- Ya tengo un año más. Voy hacer todo lo que quiera. Pensaba.

Ahora veo cada arruga de mi piel y cada expresión en mi cara me recuerda que ya no soy aquella chica. El entusiasmo del pasado lo he transformado en la serenidad del presente. Es cierto que me pongo triste, pero en ese momento también pienso que tengo un año más de vida y experiencias aprendidas y vividas, sucesos, acontecimientos que la vida me ha puesto delante, y que me han hecho muy feliz. He aprendido y conocido el más profundo amor, y doy gracias a la vida por ello.

Así es como veo, que tengo un año más. La experiencia y la sabiduría, los recuerdos y las emociones han tejido una huella en mi piel reflejándose en mi rostro y en mi cuerpo.

Un año más vivido, pero un año menos que me queda. Por lo tanto, hay que seguir creando momentos que nos importen, porque aún nos queda mucho por, aprender y descubrir.

 

 

lunes, 28 de octubre de 2024

MI POEMA

 

MI POEMA

 

Nací en un pequeño pueblo,

entre sábanas blancas rodeada de amor y familia.

Mi madre me pudo abrazar a los seis días,

Casi no llega a conocerme.

Un parto con problemas y alejada de ayudas

¡ Por poco le visita la muerte!

A los cinco años fui al colegio

 con un babero blanco

y un lazo en el pelo.

Conocí la leche en polvo,

Que de las Américas decían que venía.

Aborrecí los plátanos

 por su sabor amargo,

la píldora contra el sarampión

oculta y engañosa en él se escondía.

 

 

Terminé la EGB y la aguja me esperaba.

-         - Aprende a coser y serás una

buena mujer.

A coser aprendí y la coquetería me invadió

en aquel taller de modistilla.

Los chicos a la salida me esperaban

con un paquete de pipas que en el paseo devoraba.

Quería aspirar a más y del pueblo salí.

Trabajé y estudié

Y en un taller me coloqué.

 

 

Mi labor con agrado hago y

 a personas ayudo

Con una sonrisa y una escucha, su mundo

se les vuelve un poco más humano.

Agradezco mi presente, el amor me invade

Con un hombre, hijas y nieta que el corazón

me han conquistado.

Saco tiempo para cosas importantes

Vivir en el campo, mirar la luna y las estrellas

Y observar rojizos amaneceres.

Pasar tiempo con mis amistades y hacer locuras buenas

Que te sacan de monótonas rutinas y te dan múltiplos placeres.

 

 

 

 

 

MARÍA PÉREZ GARCÍA  18/10/2024

viernes, 12 de julio de 2024

LA CASA

 

En un pueblo del norte de Granada, había una antigua casa. La gran casona le llamaban los vecinos, porque era una de las más grandes del pueblo. Como todas, o casi todas las casas antiguas tienen su historia, y ésta casa la tenía.

-       Soy Petra, la hija más joven de Ana y Jesús y quiero contaros la historia de mi casa:

Hacía ya bastante tiempo en todas las conversaciones de mis padres, sólo escuchaba hablar sobre la casa.

-Tendrá unas ventanas grandes, para que entre la luz del sol por las mañanas y un balcón para poder despedir el sol cuando se acueste. Tendrá un gran patio para poder plantar geranios, rosales, margaritas, tomillo y romero con una gran fuente de agua para poder cuidarlas y regarlas cada mañana. La casa tendrá cuatro grandes dormitorios con sus majestuosos ventanales, para que nuestras hijas disfruten de su espacio y puedan observar las estrellas. La casa tendrá un salón para las reuniones familiares, una salita donde nos sentaremos en unas bonitas sillas de aneas para charlar del día a día. La casa tendrá una gran cocina con chimenea y hornilla, para hacer la comida sin necesidad de ir a buscar leña, será fácil con tan solo encenderla. Tendrá un gran baño, donde ya no será necesario el barreño de lata para bañarnos, ni ir al corral. La casa tendrá un bajo grande donde podremos montar nuestro pequeño negocio, el cual mejorará nuestra economía. Comentaban mis padres.

    

     Mucho tiempo pasó para que todos esos sueños se hicieran realidad. Cada año se iba haciendo algo para conseguirla.

-       Este año hemos hecho la estructura, este mes hemos podido poner ventanas. A ver si el próximo podemos poner el suelo del salón. Este era el palique diario.

De esta forma mes a mes, año tras año y con mucho esfuerzo y sacrificio de toda la familia, esta casa se llegó a terminar.

Recuerdo cuando la estrenamos. Todo el barrio fue a verla, aún no tenía muchos muebles, pero ya nos mudamos. Esa noche no pude ni dormir, la emoción me embargaba. Me la pasé mirando por la ventana. Quería ver las estrellas que parecían que querían entrar conmigo y compartir mi habitación. Veníamos de vivir en una cueva sin ventanas, de ahí la importancia que le dábamos. Ya no me asustaba la oscuridad, porque al apagar la luz mi habitación se iluminaba, se habían encendido las estrellas.

          Montamos un pequeño bar de barrio y tuvo un gran éxito. Los vecinos, tanto los más cercanos, como de todo el pueblo quedaban en nuestra pequeña taberna. Todos los días había mucho movimiento de gente en la casa. Era un ir y venir continuo. Se respiraba alegría. El mayor éxito vino cuando nos compramos una televisión y la pusimos en la taberna. Fue la primera que se instaló en el barrio. Se juntaban las familias, los niños y mayores a ver los divertidos programas que salía de esa misteriosa caja, y sobre todo las corridas de toros. la casa estaba siempre llena de alegría y bullicio.

          Pasó el tiempo, y este tiene la virtud o desventaja de cambiarlo todo. Mis padres se jubilaron. El bar se cerró, el bullicio se terminó. La casa se estaba quedando en silencio, pero todavía estaban ellos, y los abuelos tienen el don y el poder de juntar a hijos y nietos. Aún había alegría.

          Una madrugada del mes de octubre una llamada de teléfono lo cambió todo. Mi padre había muerto. Se fue sin decir adiós.

Mi madre quiso seguir en la casa, cuidándola, conservando y mimando sus rosas, sus geranios, sus margaritas y enredaderas, pero la tristeza, la soledad y la enfermedad hizo que tuviera que irse y dejar su querida casona. La casa se quedó sola, la casa se cerró, solo quedaba el silencio y un letrero; SE VENDE.

          Pasaban los años y nadie preguntaba por ella. Ya no quedaban margaritas, las primaveras pasaban sin dejar el perfume de sus rosas, tan solo hierbas secas.

 Un día volvió a sonar el teléfono. Una mujer estaba interesada. La vio, la observó y tras muchas conversaciones se quedó con ella. Allí se quedaron mis recuerdos y una vida. Esta mujer venía de una gran ciudad y la tranquilidad del pueblo y la gran casa le cautivó. Emprendió una nueva vida con su familia, la volvió a llenar de luz. De nuevo un niño desde su cama descubriría las estrellas alumbrándole en la noche. Esta mujer, emprendió un negocio que cambió el rumbo del pequeño pueblo. Una discoteca con luces de colores y fuerte música moderna, atrajo jóvenes y mayores de toda la comarca. De nuevo la casa era el bullicio y la alegría del pueblo.

 

 

 

 

 

MARÍA PÉREZ GARCÍA 21/052024.

martes, 9 de julio de 2024

VIAJE A LOS PIRINEOS ARAGONESES

 llevo unos años que a primeros de julio suelo hacer un viaje con mis amigos y mas gente, porque es un viaje organizado. Estos viajes tienen sus pros y sus contras. El pros es que vas muy tranquila porque ya otras personas se han encargado de organizar todo. Visitas, hoteles, comidas y lugares a visitar. El contra es que tienes que cumplir un horario y adaptarse al grupo. A mi por ahora no me importa. Si vas con tu grupo de amigos, todo va bien. Hay lugares que hemos visitado que yo nunca se me hubiera ocurrido ir. 

El primer día fue impresionante el lugar donde llegamos. Monasterio de piedra en el parque de Nuévalos. Te sumerges en una zona donde las cascadas son las protagonista. Agua por todas partes, caídas de agua en formas impresionantes. Una haciendo la figura de cola de caballo, la caprichosa que dicen que es la más bonita. A mí me gustaron todas. Las llevo grabadas en mis pupilas.







El hotel lo teníamos en Jaca, EL GRAN HOTEL. Estaba muy bien, pero lo mejor de todo fue la escapadita de amigos brindando con un Martini en la mano. Es lo mejor.




Otro destino fue Huesca que también está muy bien, a mí lo que mas me gusto, aparte de su catedral y bonitas callejuelas, fue la última tienda de ultramarinos que hay en España y en Europa. Se llama "LA CONFIANZA" y María Jesús su dueña. La tienda cumple 150 años , va de generación en generación . La mujer  te la explica de una forma que te hace sentir y viajar a través del tiempo con sus palabras y su bonita tienda.


Otro destino impresionante fue la Antigua estación de Canfranc. Fue importante sobre todo en la II Guerra mundial como punto de paso de oro, de obras de arte robadas y de judíos huidos. Se cerró en el 1970 y ahora es un bonito y lujoso hotel.




Nunca pensé que yo iría a Lourdes. Mas que nada porque lo tenemos solo cómo un lugar para rezar y orar. No es solo eso. Es un lugar impresionante. Antes de llegar tuvimos que atravesar los pirineos, fue un viaje precioso a través de ríos, árboles y mucha naturaleza. Todo muy distinto al paisaje al que estamos acostumbrados.
Mucha gente con mucha devoción a la Virgen de Lourdes. Todo muy manipulado, bajo mi punto de vista. Pero me gustó mucho. Tuve una buena sensación de que yo estaba en ese lugar donde nunca pensé que iría. La Virgen nos ayuda en momentos difíciles. La Virgen o nuestra fe.


Este viaje ha sido de mucha naturaleza. Otro lugar impresionante fue el Valle de Ordesa y monte perdido. Que bonito, ¡ cuanto me gustó!. Todo verde. Tanta grandeza de montañas y arboles me hacía sentir como lo hago frente al mar, muy pequeña. La naturaleza es fascinante y sabia. Nada como una buena imagen para describir tanta belleza. Aunque en fotos no se aprecia lo que realmente es.







Otros dos pueblecitos que vimos están metidos en plena montaña como Aínsa y Ansó.

Ansó (Huesca) es uno de los pueblos mas bonitos de España, y está encajado en pleno pirineo Aragonés. Lo mismo le pasa a Ainsa. Es de la comarca de Sobrarbe en la comunidad autónoma de Aragón. También es un pueblo pirenaico de la provincia de Huesca.












El último día lo pasamos en Zaragoza, preciosa ciudad, donde reina la Basílica del Pilar junto al río Ebro. Disfrutamos todos juntos de una fresquitas cerveza y sus pinchos. Luego la comida y ya regreso a casa.
Este ha sido un viaje  espectacular. Mucha belleza de naturaleza, ríos, verdura por todos lados, algo que en esta zona no tenemos. Todo fue fascinante, pero lo mas importante de todo este viaje es la convivencia con la gente en especial con mis amigos. Nada tan bueno y tan importante como tener buenos amigos y yo puedo presumir de tenerlos. Desde aquí quiero darles las gracias a todos los que me han acompañado, nada hubiese sido igual sin ellos.





Fecha desde el 1 de julio al 6. Año 2024.








miércoles, 17 de abril de 2024

EL RÍO

 

RÍO

          -Mama quiero bajar al río a jugar con mis amigos.

          -El rio no es buen sitio para jugar

-No me prohíbas bajar al río. Yo quiero estar en el río.

El río me daba frescor en los días calurosos del verano, el río me daba sorpresas. Las sorpresas del río, ¡Cuánto me gustaban! Levantaba una piedra encenagada y allí estaba un perezoso cangrejo que ante la sorpresa de ser descubierto daba un coletazo hacia atrás y se perdía entre el cieno del río. En el río había vida. Para mí una existencia muy interesante y que me fascinaba. Mama, quiero bajar al río. El verano ha llegado y el río me espera.

 Con mis chanclas en la mano y mis pies descalzos camino por los correntales del río. Aquí un renacuajo, allí una rana, muy cerca un hermoso sapo de río. Mas abajo junto a las losas de lavar, reposaban restos de jabón de la colada. El río los guardaba para alimentar a los barbos que entre las piedras se escondían esperando esos trocitos de manjar que ofrece el rio.

¡Cómo me gusta el río! El verano ha llegado, mama quiero bajar al río. Seguro que no me caigo. Me agarro a los juncos que fuertes e indomables custodian la orilla del río. Hoy el calor aprieta, en el río se escucha el croar de las ranas, el chapoteo de los peces, el canto de los pajarillos que en las copas de los álamos se mecen al son del aire y la brisa del agua del río.

 Mama quiero bajar al río.

 

María Pérez García.

sábado, 30 de diciembre de 2023

ADIOS 2023

 Se va el año 2023 y le damos la bienvenida al 24. Es cierto que cada año me da mas vértigo enfrentarme al nuevo.

 Me veo en la punta de un precipicio con una abrupta bajada. Cada vez me cuesta más y me asusta lo imprevisto. El año pasa pronto, pero tiene muchos días y muchas noches. Lo que si tengo claro es que en este camino no voy sola , que las personas que me rodean es lo mejor que tengo, tanto mi familia como mis amigos.

Inundemos este recorrido de buenos deseos, de placenteros proyectos y de alegría. Pido que la salud sea mi mas fiel compañera en mi familia y amigos y que lleve la paz cogida de la mano.

FELIZ AÑO NUEVO PARA TODAS Y TODOS. 

miércoles, 25 de octubre de 2023

NOCHE DE HALLOWEEN.

 

Un 31 de octubre, estábamos toda la familia reunida, mi madre Pepa, mi padre Juan, mi hermana Valeria y yo Fernando, delante de una fuente de castañas y una copa de anís, celebrando la solemne víspera de Todos los Santos. Esta era nuestra arraigada costumbre: compartir castañas asadas mientras la abuela Paca tejía relatos de misterio y espanto. Sus narraciones nos hechizaban a todos; nos sumergíamos de lleno en sus historias, viviéndolas como si fueran nuestras propias experiencias. Era una velada de difuntos y cementerios, donde las velas parpadeaban en reverencia a las almas en el purgatorio. A mí me encantaba escucharla.

Esa noche era verdaderamente especial. El viento soplaba en la ventana como si estuviera invitándose a sí mismo a entrar, de repente, la puerta de la casa se abrió bruscamente. Nuestros corazones latían con fuerza, porque en ese mismo instante la historia de la abuela alcanzaba su punto más fascinante. Corrimos a cerrarla, pero en esos breves momentos entró un perro con una expresión de gran miedo. Sentimos compasión por el pequeño perro y lo cobijamos en la casa. Le dimos comida y agua.

-Sigue abuela, quiero saber cómo termina la historia de esa alma errante por el pueblo.

-Vale, Fernando, pero prepárate que lo mejor está por venir.

En esos momentos, detrás del sofá salió una voz que nos decía: gracias familia.

-No tiene gracia abuela, has cambiado hasta tu voz.

-Yo no he sido. La voz viene por detrás del sofá.

 Todos corrimos a ver que había allí. Yo juro que iba bastante asustado. Nos quedamos atónitos cuando descubrimos que esa voz provenía de la boca del pequeño perro.

¿Ha sido el perro?, preguntó mi abuela.

-Los perros no hablan, abuela, ya estás delirando con tus historias terroríficas.

-Pues juro que lo he oído claro, y yo no he sido.

-No discutáis, he sido yo, si, soy un perro bastante especial.

Todos dimos un salto atrás y nos apartamos del perrito.

-No soy violento, ni vengo del más allá, solo os contaré la historia que a mí me cambió.

Mi nombre es Popy. Mis antiguos dueños me abandonaron en una cuneta en una noche oscura y gélida. Aterrado intenté perseguirlos, pero no pude alcanzarlos. Agotado, me quedé observando mi entorno y a lo lejos vi una imponente mansión, donde pensé que podría encontrar refugio. Llamé antes de entrar, pero nadie respondió. Solo pude ver una rendija en una ventana que parecía invitarme. Me dirigí hacia ella y, de repente, me encontré en medio de un gran salón rodeado de perros. Me puse nervioso y en alerta. Comencé a ladrar fuerte. Enseñé mis feroces dientes, pero pude comprobar que ellos ladraban mas fuerte que yo y que sus dientes eran grandes y relucientes. Comencé a correr por la habitación, los demás perros también corrieron a mi alrededor. Mis ladridos pretendían mandar el mensaje de que no buscaba pelea, pero nadie me escuchó y mis esfuerzos fueron en vano. Eran demasiados. La puerta estaba cerrada, pero la ventana seguía abierta. Corrí tan rápido como mis patas me permitieron. Alcanzando la ventana, salté hacia el inmenso jardín. No me atrevía a mirar atrás, pero finalmente lo hice. Nadie me seguía, nada se oía, ni un solo ladrido. Tan solo los latidos de mi asustado corazón. Bajo la protección de un árbol, una sombra misteriosa me habló y me preguntó que me ocurría.  Le narré mi historia. Quizás estaba hablando conmigo mismo, pero observé que la sombra me escuchaba atentamente, aunque no respondía. Simplemente me envolvió como si fueran brazos acogedores. De nuevo me guio de vuelta a la amplia habitación. Al entrar las luces se encendieron y, de repente todos aparecieron. Estaban allí. Cada pared tapizada de inmensos espejos. Era mi propia imagen la que me aterraba, mi miedo lo que me hacía temblar y nublaba mis pensamientos, mi propia imaginación la que me hablaba, del mismo modo que en este momento es vuestra imaginación la que os está hablando al mirarme. Yo popy tan solo soy un perro, en una noche de Halloween.

 

 

 

 

MARÍA PÉREZ GARCÍA 17/10/2023

lunes, 6 de marzo de 2023

DIA DE LA MUJER

 Día 8 de marzo, este día ha tenido que llegar para que el mundo se de cuenta de que una mujer es algo mas que un objeto que solo vale para estar en casa, cuidar al marido y procrear

Una mujer tiene el mismo derecho a trabajar con un salario igual al del hombre. Mismo trabajo, mismo salario.

Hoy quiero homenajear a todas las mujeres por su valor y valentía especialmente a mis hijas. Mujeres trabajadoras y luchadoras, desenvolviéndose en un mundo que parece que sólo estaba pensado para hombres. Pero ahí están. Luchan cada día por sus derechos, por sus sueldos equitativos. Demostrando que las mujeres también llegan a ser altos cargos directivos. Un hombre nunca tiene que demostrar que puede hacerlo, por el simple hecho de ser hombre. Una mujer día a día tiene que demostrarlo y lucharlo.

Ánimo hijas, mujeres como vosotras pueden seguir cambiando muchas cosas que aún están en el camino. Habéis llegado alto, con esfuerzo y lucha pero ahí estáis.

Yo, su madre, me siento orgullosa de ellas y de haberlas educado siempre bajo el lema "TU PUEDES HACER LO QUE TE PROPONGAS, PORQUE TU VALES MUCHO".

Por todas las mujeres.




sábado, 14 de enero de 2023

DIA DE REYES EN ALCREBITE

    Me dice una usuaria de talleres:

- Cuándo yo era pequeña, tenía la ilusión, como cada niño y niña, de que llegara este día,                         y sobre todo esta noche. Cuando llegaba la hora de irnos a la cama, mi corazón latía mas fuerte de lo normal, mis oídos se agudizaban intentando escuchar  algo deslizarse por la chimenea, yo sabía que esa noche vendrían. Los Reyes, que son magos, siempre se preocupaban de que en mis zapatillas hubiera algo. ¡Que ilusión, un rosco envuelto en un bonito papel! Una preciosa y brillante naranja, unos caramelos con papeles de colores.¡ Que deseo tan grande! Ese rosco tenía un sabor diferente. Cierro mis ojos y casi lo saboreo. Me llega el recuerdo de su aroma y su buen paladar.

    Dime María ¿ Recuerdas cuando supiste la realidad de los reyes magos?

    -Claro que lo recuerdo, pero los reyes están, yo los vi, yo los veo. Cuando llegan estas fechas, observo a personas que se mueven de un lado para otro con bolsas de la compra y un paquete bajo el brazo. Veo a un abuelo haciendo cola en el banco para cobrar y pasarse por la tienda del barrio, y salir con una pelota y una sonrisa. Los Reyes están, yo los vi, yo los veo. Tan solo tienes que mirar con el corazón . Las calles se llenan de Pajes de un lado a otro intentando del mil maneras distintas que esta noche sea mágica.

En mis tiempos (nos sigue contando María) recuerdo ver personas echando jornales extra para conseguir la magia de esta noche. Madres sacando de donde no tenían para que esas zapatillas amanecieran llenas de anhelo e ilusión, lo que nunca faltó en mi casa. LA ILUSIÓN.

Los Reyes están, yo los vi y yo los veo. 

    FELICES REYES Y QUE LA MÁGIA DE ESTA NOCHE NUNCA DECAIGA.


sábado, 30 de abril de 2022

A MI MADRE

 

“Tengo miedo”, desde hace un tiempo, solo escucho “tengo miedo”. Admito que soy una de esas personas que lo sienten. La incertidumbre me agacha, me hace pequeña y débil. Me gustaría cerrar los ojos y sentirme protegida, como cuando era pequeña. Recuerdo que siempre, llegaba una neblina cremosa de sonido azul y un olor como a fresas doradas cuando se acercaba mi madre. Entonces sabía que estaba protegida, el miedo se marchaba envuelto en una nube fugaz.

            ¡Como echo de menos su voz aterciopelada, sus manos irradiando ternura y serenidad!

 -Todo irá bien.

 Con un beso en mi frente y sintiendo su calor a través de la ropa de mi cama, cerraba los ojos y mis sueños volaban felices y despreocupados.

            Necesito ese sonido blanco que producían mis sabanas al arroparme. Necesito cerrar mis ojos y despertar tranquila, sin miedo, sin angustia. Pero eso tan solo mi madre me lo proporcionaba.

            Nunca te olvidaré mama, allá donde estés.

 

 

 

MARÍA PÉREZ GARCÍA

viernes, 1 de abril de 2022

UNA MIRADA ESCONDIDA

 

 

 

        Intento morderme la lengua para no escupir palabras que pueden herir incluso al viento. No soporto la violencia. Te lleva a un miedo que paraliza, que roba vidas, que hay dolor en cada esquina, en cada paso. La vida nos quita y nos da, pero, el rencor y la codicia solo quita. Te roba tu confort, tu libertad, tu hogar. Hogares abandonados. Tan solo te llevas la tristeza, el miedo y la desolación como equipaje.

            Así salimos mi marido, mi hija, mi gato y yo. Adiós al pasado, al presente y a un futuro que nada ni nadie me asegura. Pasamos varios días entre gente asustada y desconcertada, como nosotros. Trenes abarrotados de miedo. Largas colas para poder acceder a unos de ellos. Varios días caminando entre frío, lluvia y nieve. En nuestro camino vimos a lo lejos una casa y pensamos refugiarnos en ella. Un techo, aunque sea con goteras y sin ventanas ya nos parecía un lujo. En minutos se puede pasar del todo al nada. Intentamos encender un fuego para calentarnos, pero poco había por allí. En una de las habitaciones había un armario viejo con puertas desencajadas. Pensé que nos podría servir. Me acerqué y antes de arrancar la puerta miré en su interior con la esperanza de encontrar alguna manta o abrigo. Cuando lo abrí me encontré con la triste mirada de su antiguo dueño, muerto hace cincuenta años.

            Fue en la última guerra entre hermanos. Su miedo lo llevó a cobijarse en aquel armario repleto de recuerdos. Quiso protegerlos con su vida. Me miró y me dijo que fuera fuerte, que no desesperara. Me ofreció todo su tesoro en forma de mantas y abrigos. Unas joyas dada la situación.

            Allí pasamos la noche, y los días siguientes, pero el hambre nos hizo abandonar también esa especie de hogar. Al salir volví al armario, lo abrí y reapareció de nuevo esa mirada triste, muy parecida ya a la mía, deseándome suerte y mucho valor.

 

 

                        MARÍA PÉREZ GARCÍA 08/03/2022

jueves, 24 de marzo de 2022

UNA ESTRELLA EN MI SALÓN

 

UNA ESTRELLA EN MI SALÓN

 

La tarde invitaba a estar en casa. El cielo dibujaba figuras grises que el viento hacía correr de un lado a otro. Sentada en la penumbra de mi habitación observaba el ir y venir de esas nubes. De pronto algo golpeaba el cristal de mi ventana, el ruido y la luz que la atravesaba me hizo girar la cabeza. Me quedé  asombrada cuando vi que una estrella me llamaba. Abrí los cristales y la invité a entrar. Era una preciosa y brillante estrella.



 El salón de mi casa quedó todo iluminado.

- ¿Estás sola?

-Si, en este momento no hay nadie, tan solo me acompañan mis dos gatitos, Pepsi y Colillo.

-Pero yo sé que tú tienes una preciosa y pequeña niña que todas las noches mira por su ventana junto a su osito Tedy para verme a mí y a mis hermanas.



-Si tienes razón. Es Emma, pero ella no está conmigo. Está con su papá y su mamá en una ciudad muy lejos de aquí.

- ¿Tú quieres verla?

- Me gustaría mucho ir a darle un beso de buenas noches. Pero estamos muy lejos.

 -No te preocupes. Tan solo tienes que cerrar los ojos y confiar en mí.

No sabía que hacer, porque todo esto era muy extraño. No me podía creer que estuviera hablando con una estrella en el salón de mi casa. Se acercó ofreciéndome una de sus brillantes puntas, como si fuera una mano amiga. Ya sin pensarlo me agarré con fuerza a ella y salimos por la ventana iluminando la noche y dejando atrás las nubes grises. 



            Nos dejamos llevar por el viento dejando una gran estela a nuestro paso. Abrí los ojos para ver todo el espectáculo que me ofrecía este inesperado viaje en la noche. De pronto pudimos ver unos ojitos que antes de dormir miraban por la ventana y cantaban:

Estrellita donde estas, me pregunto quién será. En el cielo blanco y azul me iluminas con tu luz.


 

Nos dirigimos a esa ventana y cuando Emma vio que su estrellita fue a visitarla se puso muy contenta, pero mucho mas cuando se dio cuenta que llevaba de compañera a su abu, para que le diera un beso de buenas noches. Estuvimos jugando un rato en su habitación, hasta que ya cansada y acurrucada en mis brazos, y con una suave luz que desprendía la estrella, Emma quedó dulcemente dormida, y esa noche soñó que haría cometas con las estrellas para jugar con todos sus amigos.



 

 

 

MARÍA PÉREZ GARCÍA

 

 

 

sábado, 12 de marzo de 2022

POR TODAS ELLAS

 Esta semana, se ha conmemorado el día internacional de la mujer.

 Una lucha por la participación en la sociedad y en su desarrollo íntegro como personas en pie de igualdad con el hombre.

Este 8 de marzo del 2022 ha venido señalado por la guerra que sufre Ucrania. De nuevo la mujer desempeñando un gran papel, aunque aparecen como en un segundo plano. No hay ni una en esas importantes y decisivas reuniones. Pero si que están frente a la lucha. Madres que huyen con sus hijos con la esperanza de ponerlos a salvo de la barbarie. Hacen horas y horas de viaje para llegar a un lugar seguro, aunque algunas se quedan en el camino. Hay corazones que no laten, ni les tiembla el pulso cuando tienen frente a su fusil a una madre con su hijo. En la guerra todo vale.

Un 10% de ellas deciden volver a su pais y luchar con las armas en el frente, una vez que dejan a salvo a sus hijos. Pero no solo vuelven para empuñar un fusil, también para ayudar y proteger a las poblaciones mas vulnerables, como personas mayores y enfermas. La enfermedad no entiende de conflictos. Está presente en niños y personas mayores, que en estos casos son los más débiles  y desamparados.

Este día se les recuerda a ellas sin olvidar a todas y cada una de las que luchan por sobrevivir, y por las que cada día tienen que demostrar que no son menos , tan solo por ser mujer.

viernes, 19 de marzo de 2021

EL TIEMPO QUE NO VUELVE

 

Esta noche duermo con mi abuela. Mi abuela me ha dado un trozo de chocolate. Mi abuela me ha preparado mi comida favorita. Mi abuela me ha comprado unos zapatos… Y así infinidad de frases quedaron en mi mente. En mi niñez envidiaba a mis amigas que disfrutaban de las delicias de sus abuelos. Yo no conocí a los míos.

Creo que es una figura importante en la vida de los niños, al igual que los nietos son fuerza y vigor para los abuelos.

Mi suerte me ha premiado con una nieta. Ahora soy yo la abuela. Ahora es ella la que le gusta estar conmigo, la que piensa que en casa de la abuela hay cofres con tesoros. La que cree que la casa de la abuela es misteriosa porque tiene muchas puertas, con un mundo para descubrir tras ellas. La casa de la abuela es donde encuentra cajas cerradas y empolvadas donde puede descubrir cosas, como unos zapatitos blancos que le llevan a la niñez de su mamá.

 Es ella la que rodea mi cuello diciéndome que me quiere muchísimo. Este gesto, en esta etapa de mi vida es un soplo de aire puro, es un empuje hacia adelante. Ese te quiero tan sano y verdadero, que ya nadie te dice, nos lo está robando esta pandemia. Un año sin sus besos, un año sin sus juegos, sin sus innumerables aventuras y su imparable imaginación. Un año es mucho tiempo, a mí se me escapa, a ella le vuela, y el tiempo no vuelve.

 

 

 

MARÍA PÉREZ GARCÍA 19/03/2021

jueves, 24 de diciembre de 2020

UN CUENTO NAVIDEÑO

 

UN CUENTO NAVIDEÑO

Esto era una vez una niña nacida en un pequeño pueblo, dentro de una familia que la adoraba. Su niñez la recuerda con alegría, tenía muchos amigos y amigas. Las navidades eran entrañables. El 24 toda la familia se reunía alrededor de una lumbre en la puerta de la casa. Esa fogata era para que en esa noche se calentara el niño Dios. María miraba hacia el cielo plagado de estrellas y no entendía como el calor de ese fuego llegaría tan lejos para calentar al niño recién nacido. Su inocencia era tan pura y clara como el resplandor de esa noche fría.

Pasaron los años y en Navidad, en su hogar cada vez había menos miembros de la familia, las circunstancias así lo requerían. Los abuelos habían marchado a formar parte de esos puntos brillantes del cielo. La hermana mayor, el trabajo la demandaba lejos de casa. Pero a la niña nunca le faltaron los besos y abrazos de sus adorables padres.

El tiempo pasaba y las circunstancias cambiaban. Vinieron tiempos difíciles, María ya era mayor, formó su propia familia, pero lejos de su hogar. Aun así, en Navidades los pocos o muchos que estaban se reunían, se besaban y se abrazaban, y eso les reconfortaba y daban energías, porque el abrazo reconforta y llena de vitalidad para seguir adelante.     

La chica de nuestro cuento tuvo hijas y les transmitió la magia y el cariño que las Navidades representan. Junto a su nueva familia vivió estas fiestas entrañables. Nunca faltaron los besos y los abrazos ni la magia navideña.

Las hijas crecieron y María envejeció rodeada de amor y cariño. Ese amor se colmó con la llegada de esa preciosa nieta, que llenó su corazón de amor y ternura. Las navidades volvieron a llenarse de aire fresco, magia e ilusión.

De pronto, como en todos los cuentos, llegó el duende malo y todo cambió. Este duende malo nos trajo muerte, nos borró la sonrisa, los besos y los abrazos. Nos implantó la frialdad. A nuestra protagonista la dejó sumida en la confusión y la tristeza, como a tantas personas.

En todos sus años vividos aprendió y vivió muchos avances. Conoció el teléfono a través de una centralita de su pueblo donde se tenía que pedir una conferencia y había que esperar horas y horas para hablar con la persona. Luego este aparato se instaló en casa colgado en la pared. Era un gran avance. De ahí se pasó a que dicho artilugio se podía mover y más tarde hasta llevar en el bolsillo e incluso ver a las personas.

En esta Navidad el duende malo nos obliga a vernos a través de una pantalla. Nunca María pensó que un día se reuniría con su familia con un grupo de compañeras y compañeros, amigos y amigas a través de un teléfono. Ha tenido que aprender muchas cosas en la vida, pero esta le proporciona y le recuerda a una Navidad entrañable, porque sabe que el cariño puede atravesar fronteras, y como no, frías pantallas.

Que todos sepamos vivir esta Navidad dando más amor que nunca, no dejemos que la luz y los colores se apaguen. De esta forma venceremos al duende malo, porque como en todos los cuentos, siempre ganan los buenos.

Colorín colorado este cuento por ahora se ha terminado.

FELIZ NAVIDAD PARA TODOS.

 

Esta foto de Autor desconocido está bajo licencia CC BY-NC